Mes: abril 2014

Yendo a Tulum

Domingo 06 de Abril de 2014

Último día de trabajo, conozco una familia de origen patagónico que emigró en los años 79′ buscando un mejor lugar para vivir. Se encontraron a un Cancún con 3 hoteles.
Charlando de todo un poco, comento que estaba en mi último día y me ofrece su tarjeta para que conozca su lugar, que terminó siendo un hotel en la costa de Tulum.
A la noche cenamos esto…con leña de la mano de quien escribe.

image

image

image

image

image

Brochetas de vegetales (cebolla, pimiento, calabacin, zanahoria, ajo), nopales asados, ensalada de espinaca, brócoli (en aluminio con ajo, aceite de oliva, sal, pimienta, cebolla en polvo, albahaca),aguacate, cebolla asada y ajo, y un guacamole.

Lunes 07 de Abril de 2014

Día de playa y banquete parecido al anterior.

Martes 08 de Abril de 2014

Emprendo el viaje rumbo a Tulum, con una mochila cargada con naranjas, plátanos, jueguito de cubiertos, tablita de madera, termo, mate, yerba, unas mudas de ropa para tener algo q ponerme seco y algunas cosillas mas.
Saliendo de casa pensando en qué me podía haber olvidado, me dirijo a la carretera donde por suerte encuentro el transporte estacionado a punto de salir. Llegue justo a tiempo.
En el camino se empieza a nublar y con la lluvia al palo siendo las 11:30 hs de la mañana llego al cruze de Tulum. Pagué un taxi directo al hotel bautizado como “La Nueva Vida de Ramiro”.
Pregunto por Gea, y no los encuentro. Ya en el lugar recorro un poco las instalaciones. Me conmuevo por los nombres de las habitaciones, siendo nombradas con diferentes sentimientos humanos, como Pasión, Nostalgia, Deseo, etc. al caminar unos metros mas me sorprendo con una playa increiblemente hermosa y tranquila. Imposible negar que es un lugar para relajarse y olvidarse a pleno.
Emprendí la caminata de regreso por la playa conociendo y apreciando algunas instalaciones para los turistas.

image

image

Fueron algunas tomas fotográficas siendo significativas ya que no atrapa todo su esplendor.

image

image

image

image

image

En la punta de una gran roca al pie del mar, conozco una viajera procedente de Francia, que con una buena sonrisa compartió unas ricas nueces, las cuales acepté y contemplando otra roca llenas de pelícanos, saqué unos ricos mates calentitos.
Se aproximó una gran tormenta y nos hizo refugiar en una gran palapa abandonada pero custodiada por un nativo.

image

image

image

Al terminar el diluvio, emprendimos nuestros caminos y nos despedimos hasta un nuevo encuentro.
Con el mate en la mano sigo la caminata cruzando por varios hostel, restaurant y tiendas de artesanías, ropa, comidas, etc., y de pronto obligado por la lluvia fui invitado a resguardarme bajo un techo donde se encuentran unos nuevos amigos llamados Tavo, Gabriel y Samantha. Entre mateadas y la gran música de la lluvia sonaron dos  Jaranas de Tavo y Gabriel.
Pude ser testigo de un chingo de canciones alegres, con buenas letras escuchando primera voz de Tavo y acompañado de coros por Gabriel.
Asi pase una increíble tarde compartiendo y aprendiendo de otras historias de vida. Quedé eternamente agradecido por lo q me hicieron vivir.
Sigo camino hacia la carretera para tomar la vans (Combi) para volver a Playa del Carmen.
Un gran retorno a pie, reviviendo, feliz y contento por los momentos regalados en este lugar misteriosamente mágico, que todavía cuesta creer lo mucho que te brinda si realmente estás preparado para recibir ese abrazo desinteresado y esfímero a la vista.
Como leí en una revista “El lugar te adopta o te aborta”

Llegando a casa me cruzo al super y compro una serie de vegetales que hize a leña y que pude compartir con mi amigo de la infancia, recién llegado del trabajo. Un banquete como tantos otros.